Hace ocho años, junto con mi entonces esposa, formé parte del grupo
de padres que inició ARENA (Asociación Regiomontana de Niños
Autistas) en la ciudad de Monterrey.
En aquella época, tuve un distanciamiento por malos entendidos el
cual manifesté en una entrevista que me hicieron vía internet donde
declaré erróneamente que en esa asociación se hacía puro socialito.
Años después, me enteré que mi exesposa había dicho mentiras hacia
ambos lados, por lo que tanto ellos como yo teníamos un concepto
falso y equivocado sobre el otro. Esa acción de ella nunca la
comprenderé, pero es un hecho que injurié injusta e infundadamente a
las fundadoras de esa asociación.
Públicamente deseo aclarar que la labor de ARENA ha sido y sigue
siendo excelente al día de hoy y que lo declarado por mí en esa
entrevista no es verdad, que fué por una creencia falsa debido a las
mentiras de mi exesposa.
Posiblemente esta carta no subsane el distanciamiento que he tenido
con ellos provocado por esa situación, pero en honor a la verdad,
decidí escribirla.
Javier Garza