Este viernes pasado tuve reunión con las terapeutas tanto de
P.O.E.S.I.A. como del Ixmati, para ver diversos puntos, darles
capacitación y valorar algunos niños. Después de dicha junta, mi
esposa y yo notamos que los niños de P.O.E.S.I.A. estaban avanzando
mas rápidamente que los del Ixmati. ¡Cómo era posible eso!, en
Ixmati reciben 5 horas semanales de terapia intensiva mientras que
allá solo reciben 3, además de que las terapeutas del Ixmati ¡tienen
mucho mayor experiencia!
La respuesta fué muy sencilla: ¡LOS PAPÁS!
El Centro Educativo Ixmati es una institución privada, donde los
padres pagan para que sus hijos sean atendidos. Ahí, los padres
exijen resultados, cuestionan e imponen sus puntos de vista en la
programación de sus hijos, aún cuando ellos no tengan experiencia
alguna en el tema. Rara vez aceptan que se les dé tareas para
hacer en casa, para eso pagan, ellos no tienen porqué hacerlo. Son
padres muy ocupados que trabajan bastante para poder brindar a sus
hijos las mejores oportunidades. Si no se les da el servicio que
ellos desean, llevarán a sus hijos a otro lugar.
P.O.E.S.I.A. es un proyecto de DIF, institución pública, donde los
niños reciben terapias gratuitamente. Ahí, los padres, todos de
escasos recursos, saben que esa es la única oportunidad que sus
hijos tendrán de recibir una terapia de ABA y quieren aprovecharla
al máximo. Al inscribirse, firman una carta-compromiso donde ellos
seguirán todas nuestras indicaciones para control de conductas así
como algunos programas de seguimiento en casa. Eso ocasiona que
los padres sigan al pié de la letra la programación que les damos
para el manejo de las conductas disruptivas así como el seguimiento
en casa de los que se da en terapia.
Los padres somos eje central en el desarrollo de nuestros niños.
Los profesionales están para atender a nuestros niños y guiarnos,
pero sin nuestra participación, los avances serán pocos.
Es muy importante aprender, pero principalmente, ¡es vital aplicar
lo aprendido! De nada sirve saber mucho si no lo aplicamos en
beneficio de nuestros niños. Los padres de P.O.E.S.I.A. conocerán
poco, pero son totalmente entregados a sus hijos y eso marca la
diferencia.
Creo que el mensaje está mas que claro para todos. Reflexionemos
sobre ello y saquemos lo mejor de nosotros mismos.
Que tengan todos un bonito fin de semana,
Fco. Javier Garza Fernández
papá de Javiercito
autista severo de 10 años
Reynosa, Tamps.
México