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ESTA REFLEXIÓN QUE HE ESCRITO ES EXCLUSIVAMENTE PARA HOMBRES (PERO A
LAS MUJERES LES ENCANTA, JAJAJAJA)
Amigos míos:
En este pasado mes de diciembre, en vísperas de año nuevo, un
cercano amigo enviudó quedando solo con sus dos hijos pequeños de 2
y 4 años de edad. Amigo mío a quien admiraba la pasión que tenía
por su esposa y familia.
Durante el velorio, platicamos de diversos temas concernientes al
nuevo plan de vida que a partir de ese momento el destino le había
fijado y una de sus principales angustias fué que no sabía cómo iba
a educar a sus hijos ya que su esposa era quien siempre se había
hecho cargo de ellos.
Enfrentar una paternidad en que como hombres formemos parte activa
en el camino de nuestros hijos no es algo que culturalmente hayamos
aprendido y aunque eso está mal, es nuestra amarga realidad.
Aún recuerdo el primer pañal que tuve que cambiar por mi cuenta
donde terminamos ambos en la regadera (lejos de limpiarlo a él, nos
ensuciamos mas) y aquella noche en que estando yo sumamente cansado,
mi hijo no pegó los ojos hasta la madrugada queriendo jugar.
Esos y muchos otros recuerdos hoy los atesoro fervientemente y me
hace meditar todo aquello que los hombres nos perdemos por esos
equivocados roles masculinos.
No niego que al principio me fué sumamente difícil y frustrante en
algunos momentos, pero no era nada del otro mundo. Creo que mi
único obstáculo era la educación que había recibido y que un hijo,
cuando viene al mundo, es responsabilidad de los dos, no solo de la
mujer.
Cada amanecer es una nueva gama de oportunidades de gozar mas a mi
hijo y estar con él en las buenas y las malas. Con el tiempo he
aprendido que disfruto mejor sus sonrisas cuando he tenido que
lidiar con sus rabietas.
Ocho años tardé en escuchar de sus labios "Papá, te quiero mucho"
pero bien, la espera valió la pena y lloro de felicidad cada vez que
me acuerdo de ese momento.
El día de ayer ya pasó y nunca volverá, si no estuve en el momento
nunca lo recuperaré.
Hoy es el día en que el álbum de esos recuerdos agrega sus páginas
para regocijo del mañana y no tendré otra oportunidad pues mañana
este día será ya parte de mi pasado.
Los momentos por si solos no llegan, debo ir a tomarlos y hacerlos
míos. Es difícil ser padre responsable, pero la recompensa que se
recibe hace que valga la pena.
Jugando dice mi esposa que Dios hizo primero al hombre para
practicar y ya con la experiencia culminó su obra maestra creando a
la mujer. Tengo mis dudas hasta donde es broma y si realmente fué
así.
Una cosa sí envidio a las mujeres, no solo fueron creadas hermosas y
perfectas con la capacidad de dar nueva vida, también se les dió el
don de la maternidad, aunque confieso que en nosotros los hombres
también existe pero torpemente lo hemos hecho a un lado.
Ser parte activa de nuestros hijos es mejor que ser simple
espectador de su desarrollo.
Como dije antes, hoy es el día y a la media noche, formará parte ya
del pasado.
¿Cuáles recuerdos deseas tener y que harás para ello?
Que tengas una fructífera paternidad (y un bonito fin de semana)
Fco. Javier Garza Fdz.
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